Víctor L. Villarabid

Seguimos el recorrido del Camino de Santiago bajo las indicaciones, que Aimeric Picaut, nos legó en su guía que incluye el Códice Calixtinus, obra que salió a la luz hace más de ocho siglos,
El recorrido nos está metiendo, cada vez con más el afán de abrir el abanico del terreno físico que reserva el patrimonio para el paso de los peregrinos desde hace un milenio, buscando las huellas del Apóstol Santiago
La satisfacción personal nos hace acrecentar, de día en día, la visión de la mayor extensión posible del entorno de esta ruta de peregrinos. No valen prisas, es algo que tenemos que recomendar a cuantos se echen al recorrido del Camino de Santiago, especialmente aquellos habidos del conocimiento patrimonial.
Estas circunstancia nos lleva a reconsiderar que no es posible, en nuestros días, realizar el recorrido, desde los Pirineos franceses a Compostela, en tan solo las 13 etapas, que nos programó Aimeric Picaut. La gran riqueza, del patrimonio natural y la monumentalidad que fue creando el hombre durante el milenio que lleva transcurriendo el peregrinaje xacobeo hacía las tierras de Galicia, exige pausa. Además, el fenómeno que forma el conjunto de esta ruta de peregrinos, capaz de lograr la distinciones de la denominación de ser la primera ruta Patrimonio de la Humanidad, asó como Bien Cultural de Europa y más recientemente también se distinguiese al Camino de Santiago, ruta francesa la distinción del ‘Príncipe de Asturias', en la modalidad de Confraternidad de los Pueblos.
Para aprovechar el mayor conocimiento de este patrimonio forzosamente tenemos que aumentar etapas, como ya viene haciendo el peregrino desde hace muchos siglos.. Por ello dejamos una ruta, prácticamente de entorno, para regresar y tomar la más fuerte, la que desde Pamplona sigue hasta Puente la Reina.

PAMPLONA-PUENTE LA REINA

La ciudad de Pamplona, a pesar de que sus gentes no fueron bien tratadas por la primera guía del Camino, con epitafios nada respetuosos, ellas respondieron en sentido contrario, apoyaron desde un principio el Camino de Santiago, siendo pioneros en el mejor tratamiento de la ruta y ayuda al peregrino. De Pamplona salimos después de la breve visita a monumentos como su románica catedral, modalidad reemplazada por la gótica. Su claustro, considerado con el gótico más bello de Europa, También merece visita de la iglesia de San Cernín o San Saturnino, con imágenes de la Virgen del Camino, la cual bendice al peregrino, al que despide el Apóstol Santiago incrustado en la fachada principal de este templo. También el Apóstol preside el altar mayor de la iglesia de Santo Domingo. Por supuesto tampoco en la ciudad pamplonica no se debe dejar de visitar el templo de San Fermín, su patrón de la provincia, advocación por la cual tienten los navarros gran devoción.
Abandonamos Pamplona por Cizur el Menor, población que en el pasado había sido hito importante en el Camino Francés, hoy es un pamplonica más. En Cizur Menor, se levantan dos templos; el de San Miguel, algo desviado de la población. Se tratan de los restos de un monasterio y fundación y hospital sanjuanista y albergue de peregrinos que existió en su lugar. Es de una sola nave, con bóveda de cañón y con una bonita portada románica con crismón.
El templo parroquial, de advocación a San Emeterio y San Caledonio y situado en medio del poblado. Taímen esta iglesia es de estilo románico del siglo XII, aunque sufrió reformas nada beneficiosas, especialmente en su torre.
Es de destacar que en la zona de Cizur se sitúan algunas de las escenas de la historia de Turpin relacionadas con Carlomagno.
Se continúa el Camino por Guendulai, localidad que a pesar de estar bastante despoblada cuenta con interesante templo y de los condes de Guendulai. Laderas del Alto del Perdón. Urtega, Muruzabal y Obano, nos deja en Puente la Reina, encuentro de los Caminos que llegan de Roncesvalles y de Somport.

PUENTE LA REINA.

A Puente la Reina llegan las dos principales rutas del Camino de Santiago, la que accede en España por Roncesvalles y la de que entra por Somport, la que también es conocida por la tolosana. Ambas de unen para seguir, con la conocida denominación de Camino Francés, hasta Compostela.
Hay muchas poblaciones que de hecho nacieron fruto del Camino de Santiago, pero en el caso de Puente la Reina, no hay duda alguna, nació por y para el camino esta población Navarra. A esta ruta de peregrinaciones le rinde la Puente la Reina la máxima preferencia. El Camino de Santiago atraviesa por la rúa Mayor, artera principal y la más céntrica por el más de los famosos puentes romanos del suelo hispano.
El rey de Pamplona y Aragón, Alfonso I el Batallador, dentro de la campaña de repoblación de las regiones que atravesaba el Camino de Santiago, iniciada en el año 1121, se incluyo la fundación de Puente la Reina, circunstancia que indica la importancia que ya tenia en el siglo XII el mundo de las peregrinaciones Jacobeas.
Tiene gran importancia la monumentalidad de Puente la Reina, destacando especialmente el puente romano, de 7 arcos de medio punto, el cual salva el rió Erga. Fue construido en el siglo XI y se atribuye el apoyo de su construcción a doña Mayor de Castilla, esposa de Sancho el Mayor. Incluso llegó a tener este punto tres torres defensivas. No se priva este monumento de las leyendas relacionadas con la Virgen de Puy o del Txori, cuya imagen presidió la torre central del puente.
Destaca igualmente el monumento al peregrino, la Iglesia del Crucifijo; El Portal de Suso (Muralla del antiguo convento de la Trinidad) y las iglesia de Santiago y de San Pedro, así como el convento Santi Spiritus. Destaca de forma especial todo el conjunto de la ciudad luciendo claros rasgos de un medioevo muy brillante. Puente la Reina es una de esas localidades por la que pasa el peregrino a la cuales siente abandonar.